Agosto. Una historia de marcianos
Agosto · Una historia de marcianos Entrega I
01/08/2026

I. Los suecos bajitos y el agua con opiniones

Entrega I
I. Los suecos bajitos y el agua con opiniones
Diario LEVANTE-EMV · 1 de agosto de 2026
Sucesos
ALGAS BRILLANTES EN EL MILLARS
Aparecen cientos de algas azul fluorescente en la desembocadura del río Millars
VANESA M. – CASTELLÓ
Los técnicos de sanidad no han sido capaces de aclarar el origen de la proliferación de una especie de alga bioluminiscente en la desembocadura del río Millars. Los vecinos de la cercana localidad de Almassora están preocupados por el riesgo que pueda suponer para la salud y porque, según algunos testimonios, los luminosos organismos autótrofos emiten un leve zumbido. Eduard Soler, portavoz de la policía, lo niega y apunta a que el sonido proviene de una plantación ilegal de Marihuana ‘Que tiene que estar por aquí en alguna parte, estamos a punto de pillarlos’.
Gaspar Nebot, presidente de la patronal de hostelería local, dice encontrarse muy preocupado por cómo puede afectar el hallazgo al turismo, y que a ver si es una maniobra del gobierno para que la gente se vaya a veranear únicamente a comunidades gobernadas por el PSOE. El empresario ha cambiado de parecer cuando ha visto la acumulación de curiosos en la desembocadura del río.
Cultura
LLENO ABSOLUTO EN EL ARENAL SOUND

Polémica con la ganadora de Eurovision Junior
TORCUATO MELAPELA — BORRIANA

El segundo día estuvo marcado por la actuación de la malagueña Ana Mena, que hizo vibrar a los más de 60.000 asistentes que se habían dado cita en la localidad de Borriana. La anécdota de la jornada fue protagonizada por la popular cantante María Isabel, que se enfrentó a dos de sus coristas al grito de ‘Pero estos tíos quiénes son’ mientras el público le solicitaba que cantase ‘Antes muerta que sencilla’ y se dejase de ‘Esas mierdas que canta ahora’.
DIARIO INTERESTELAR DE MUN. DÍA 1 DE AGOSTO TERRESTRE.
La culpa es mía, y así se lo he hecho saber al comandante Vrak. El desvío al lugar llamado Benidorm no estaba en nuestra ruta de turismo por la Vía Láctea, pero el comandante cedió a mi petición ‘Porque si no, no va haber quién te aguante’. ¿Cómo iba yo a saber que la densidad de la atmósfera terrestre iba a generar una desionización subliminal en el cuadro de ignición secundaria? Cuando le indiqué al comandante que la nave se había averiado puso uno de sus tres ojos en blanco y estuvo en silencio exactamente tres minutos. 

Resumen de daños en la nave:
1. Núcleo de resonancia primaria
2. Catalizador salino profundo
3. Filamento conductor orgánico
4. Oscilador de frecuencia corta
5. Módulo de orientación recalibrado

Cuando le indiqué al comandante la lista de daños sufridos, puso dos de los ojos en blanco y estuvo en silencio exactamente tres minutos.
Cuando le indiqué al comandante que tendríamos que buscar en el lugar llamado Tierra sustitutos para esos componentes, puso los tres ojos en blanco y guardó silencio durante tres minutos.
Para colmo, ni siquiera nos accidentamos cerca de Benidorm, sino en una localidad conocida como Almassora. Desde el lugar del impacto vimos una profusión de luces de varios colores que confundimos con un área de servicio intergaláctica. No lo era. El lugar, llamado ‘Arenal Sound’ estaba lleno de seres humanos imitando los movimientos de la cópula, pero con la ropa puesta, mientras desde un escenario varias personas se servían de instrumentos musicales y su voz para darles instrucciones.
Rápidamente nos mimetizamos en el entorno. El comandante se proveyó de una camiseta oversize de Guns N’Roses, sombrero y botas vaqueras, minishorts y purpurina disolvente por todo el cuerpo. Yo opté por una gorra vintage, kilt escocés, calcetines blancos subidos hasta la rodilla y camiseta con el logotipo de la Caja Rural. Pasamos desapercibidos en el festival.
Nos atrajo el sonido de la cantante humana denominada María Isabel, ya que creímos reconocer en sus vocalizaciones parte del sistema de comunicación de nuestro planeta. El comandante encontró incómodo y poco eficaz emitir sonidos para transmitir mensajes, pero yo le fui cogiendo el ritmo, e incluso uno de los bailarines de la cantante humana denominada María Isabel me dijo que tenía mucho swing. (Nota: buscar qué es el swing para añadirlo a la indumentaria festivalera). Aunque le transmitimos mensajes telepáticos, no pareció recibir ninguno de ellos. Cuando nos acercamos a ella nos echaron con cajas destempladas.
Decididos a seguir de incógnito, con la camiseta oversize del comandante Vrak nos fabricamos un habitáculo denominado tienda de campaña, bebimos cerveza caliente e ingerimos bordes de pizza que encontramos en derredor. Vrak señaló que si este hábito alimenticio y de descanso se prolonga en toda la raza humana, en apenas 6 días esta se extinguirá. Se lo comunicamos a los habitantes de la tienda de campaña contigua, que nos mandaron inmediatamente a la mierda. Desanimados, cesamos nuestros intentos de confraternizar con los nativos y nos volvimos a nuestra tienda de campaña, que es verdad que era una mierda, a descansar. Dejamos para el día siguiente el inicio de la búsqueda de los componentes de la nave.
Seguimos a un individuo con la camiseta del ser humano llamado Messi, que aseguraba no acordarse de lo que ha hecho desde la Final del día 19. Aunque le indicamos que el fin del mundo no fue el 19 de julio, sino que está programado para mucho después, parece no entenderlo. Nos dice que habla de la final del mundial y que de qué planeta venimos. Nos abstenemos de pronunciar el nombre de nuestro planeta en su presencia, por no delatarlos y porque, al no contener vocales, podríamos poner al pobre hombre perdido de saliva. Declara estar compungido por el resultado y avergonzado por la cantidad de patadas que dieron sus paisanos, pero que como lleva 15 años viviendo en España se unió a la celebración y lleva diez días de farra.
Nos acompaña a una forma de desplazamiento primitiva, sucia y maloliente llamada ‘Rodalies’. Asegura empezar a recordar cosas, como que él vive en Valencia. Nos parece un sitio tan bueno como otro cualquiera para iniciar nuestra búsqueda.
Mun para de anotar en su tablilla de piedra porque algo estaba haciendo interferencias en el sistema de escritura. Coincidió con el segundo de los tres minutos exactos de silencio que estaba haciendo Vrak, contrariado porque un humano pequeño no paraba de dar golpes en la parte posterior de su asiento. Deja a un lado la tablilla y se concentra en observar detenidamente el agua con gas que la azafata le ha servido. Mira a los demás pasajeros, pero solo uno de ellos ha pedido agua con gas, aunque la tiene delante y no hace nada con ella. Mun no sabe cómo actuar. Las interferencias se detienen y decide hacer en su tablilla un dibujo detallado del vaso burbujeante para tratar de entenderlo mejor.
—¿Qué haces, Mun?
—Comandante, trato de entender esto que me han puesto delante.
—Diría que es agua cabreada.
—A ella le gusta que la llamen ‘agua con opiniones’.
—Veo que la tablilla sigue funcionando mal. Hay algo en este Tren de rodalies amb destinació València-Estació del Nord que influye en los aparatos.

La humana del asiento de delante se bebe su agua con gas de un trago. En lugar de responder a Vrak, Mun hace lo propio con la suya. Decide que Vrak tiene razón, y es agua cabreada.
—Veo que todavía llevas la pulsera de luz de neón del festival —dice Vrak—, a pesar de que ya no es necesario marcar el territorio con luz de baja frecuencia tras los rituales de conexión.
—Es que he visto que otros humanos llevan estas pulseras de festivales de hace uno, dos y tres años. Creo que nos conviene dejárnoslas puestas.
—¿Quieres decir que los humanos acumulan objetos obsoletos encima del cuerpo? ¿Para qué?
—Para que los demás sepan que ellos han ido al festival.
—Pero eso no tiene sentido.
A Mun le gustaría tener cejas para poder enarcarlas, pero se conforma con girar un poco hacia abajo las comisuras de la boca. Vrak comienza un periodo de exactamente tres minutos en silencio con los ojos en blanco, momento que Mun aprovecha para terminar su dibujo del agua con gas. Sigue sin comprenderla. Le da igual, ha empezado a cogerle el gustillo a las cosquillas que le hace en la garganta y uno de sus diecisiete estómagos. Empieza a considerar si ponerle o no una rodaja de limón, sea lo que sea el limón.
A Rafa Alabarta solo le queda el TFG para terminar periodismo. Por indicación de su director eligió hacerlo en desinformación, bulos, supercherías y ovnis. Como los demás ítems estaban ocupados, le tocó hacer el trabajo de campo sobre ovnis, y como su director es un desahogado, le tocó infiltrarse en la AVUI (Associació Valenciana d’Ufologia Interestelar).

Aunque él no cree en marcianos, sí cree en el amor a primera vista, y eso es lo que le pasó con Núria, sobrina de la presidenta de la AVUI y encargada de los asuntos de la asociación en los Países Bajos. La asociación no tiene asuntos en los Países Bajos, pero Núria está doctorándose en Astronomía en Leiden y queda muy bien en las actas poner un punto llamado ‘Asuntos Internacionales’, que suelen ser mensajes de su tía preguntándole si le ha llegado el jamón envasado al vacío que le envió.
 Al contrario que Rafa, ella sí que es una fervorosa creyente en la vida alienígena, y cuanto más estudia los motivos por los que los avistamientos son invenciones y falsedades, más cree que hay vida Allá Afuera. No cree en el amor a primera vista, porque a base de dejarse las pestañas escudriñando mapas estelares, llenos de piedras muertas y enormes masas de gas en llamas, le importan cada vez menos los asuntos terrestres.
Es 1 de agosto, Rafa debería emplear su verano en coger tranvías a la Malvarrosa y recorrer los festivales de verano que pueblan la costa valenciana. En lugar de eso, y como la AVUI es más activa en la canícula, está esperando a Núria en la Estació del Nord. Le ha hecho un cartel innecesario de bienvenida con dos marcianos diciendo ‘Klaatu barada nikto’.
Ella se le acerca, pero no se da cuenta del cartel, tiene la mirada fija en el detector electromagnético que siempre lleva consigo, y lo está manipulando sin entender nada.
—¡Núria! —dice Rafa, dándole un abrazo torpe, que ella le devuelve sin dejar de toquetear la pantalla del aparato.
—Rafa, esto es muy raro.
—No es nada raro. Tu tía está en el parapsicólogo, como todos los sábados. Tengo la moto ahí mismo, te llevo en…
—Eso no: el detector. Se ha puesto a pitar en el tren como un loco.
—Yo también me alegro de verte, cómo se nota que se te ha pegado la alegría y el buen rollo de los holandeses.
—Perdona —le devuelve el abrazo y le da dos besos—. Pero es que además, había dos tipos muy raros que se han puesto nerviosos cuando ha pitado. Eran bajitos, pálidos, con unos ojos enormes y discutían en un idioma raro.
—Serían suecos.
—¿No te he dicho que eran bajitos?
—También habrá suecos bajitos, digo yo. Anda, dame la maleta.
Los no-suecos bajitos observan la escena desde la puerta del tren. Mun se ha dado cuenta de que la humana era la causante de las interferencias. Rápidamente, hace un dibujo de la pareja y la estación en su tablilla de piedra para posterior identificación. ‘¿Los estarán buscando? ¿Acaso sus disfraces de festivaleros no han engañado a nadie?’. Por si acaso, le ajusta un poco más el gorro de cowboy a Vrak, para que le tape bien el tercer ojo. Vrak también ha sentido a la humana del agua con gas como una amenaza. Sugiere desintegrarla allí mismo con un rayo ionizador, pero Mun le recuerda que todo el instrumental se ha quedado en la nave, y además entre los humanos está feo ir desintegrando a gente por ahí. Es una acción digna del más severo de los reproches, salvo que te consideres el Pueblo Elegido, cosa que ha constatado en los diarios locales.
DIARIO INTERESTELAR DE MUN. DÍA 1 DE AGOSTO TERRESTRE OTRA VEZ (CONTINUACIÓN).
Nos volvimos a meter en el tren, que ahora se llamaba Rodalies amb destinació Gandia. El hombre de la camiseta del humano llamado Messi se vino con nosotros, porque dijo que no le sonaba nada de Valencia, y además quería destapar la conspiración contra su selección.
Cuando Vrak le preguntó si en Gandía sería fácil encontrar un catalizador salino profundo, el hombre de la camiseta del humano llamado Messi se encogió de hombros y dijo ‘Seguramente sí, ahora hay mucho turista de Madrid y los manteros tienen de todo’. Vrak empezó a dudar de que confraternizar con los humanos nos fuera a ser de ayuda, y yo le recordé que el tío Zork nos habló muy bien de los seres humanos que conoció en sus viajes. Consultamos al hombre de la camiseta del humano llamado Messi si el humano llamado Messi es un ser de otra galaxia, como dicen en todos los periódicos.
Nos dijo que por supuesto, así que en la próxima cena de Navidad le preguntaremos al tío Zork si conoció al humano llamado Messi. Vrak se durmió arrullado por el estridente sonido de la catenaria del Rodalies destinació Gandia, yo me puse a buscar en la tablilla mejores disfraces para el día siguiente. A ver si mañana hay suerte.
¿Te ha sugerido algo el relato de hoy? Me encantaría leerlo.
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Hay muchos personajes, y más que van a salir, así que he hecho una galería. Para que no haya espóileres, tienes que pinchar en el nombre de cada uno para leer la descripción.


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