Agosto. Una historia de marcianos
Agosto · Una historia de marcianos Epílogo
31/08/2026

Epílogo. Hasta luego, y gracias por el agua con gas

Epílogo
Epílogo. Hasta luego, y gracias por el agua con gas
Acta de la Asamblea Extraordinaria de la AVUI
Convocada el 31 de agosto de 2026, a instancias de la presidencia

Se reúne la Junta en sesión extraordinaria y urgente, motivada por la desaparición sin previo aviso de los llamados investigadores escandinavos, cuya ausencia coincide sospechosamente con el fin de las vacaciones, la vuelta al cole, la subida de la luz y el comienzo de la liga de fútbol profesional.

Tras un debate que se ha prolongado más de lo que la agenda preveía, la Junta llega a las siguientes conclusiones, que se hacen constar para el acta:

Se trataba, con toda probabilidad, de agentes de algún servicio de inteligencia extranjero. Existe división de opiniones sobre a qué servicio en concreto: la mayoría se inclina por la CIA, mientras que D. Casildo Almanaque insiste, en solitario y con vehemencia, en que se trataba del KGB, Reconvertido, que esas cosas nunca se jubilan del todo, se cambian de nombre y ya está, como le pasó al Alto Volta.

Como pruebas de lo anterior se aportan las siguientes:

Primera: el interés mostrado por uno de ellos en el pañuelo de seda de Dª Consuelo Martínez, que se interpreta como material sensible, posiblemente destinado a espionaje industrial.

Segunda: la desaparición, sin explicación satisfactoria por parte de la parroquia, de la campana de la catedral de Segorbe, que D. Casildo califica de Micrófono direccional camuflado, opinión que no ha sido rebatida con demasiado convencimiento por el resto de la Junta porque ya se está haciendo tarde y Casildo es un cansino que siempre quiere tener la última palabra (borrar esto luego del acta definitiva).

Tercera: el interés reiterado por la cúpula del restaurante El Rincón del Grao, un puesto de vigilancia perfecto, con vistas al Mediterráneo y menú del día.

Se hace constar que Dª. Amanda Sierra y D. Vicente, presentes en la sesión, han mostrado durante todo el debate un comportamiento que esta presidencia desea señalar. En un momento dado, D. Vicente ha comenzado a intervenir para corregir a D. Casildo: No eran del KGB, eran de... interrumpiéndose a media frase de un modo que esta presidencia no sabe explicar y que ha disimulado con un ataque de tos. Dª. Amanda lo observaba en ese momento con una expresión que se hace constar como cierto nerviosismo, quizá relacionado con el estrés acumulado rayano al delirio colectivo estival.

Se adjunta al acta, como anexo, el informe de treinta y cuatro páginas presentado por D. Vicente sobre la trazabilidad del carro de la compra empleado por los sospechosos para la sustracción de la campana, documento que se incorpora por su rigor, aunque esta presidencia reconoce no haber encontrado en él ninguna aportación sustancial a la investigación, porque no me lo he leído ni tengo intención, pero vamos, pongo la mano en el fuego de que ahí no hay nada interesante.

Se comenta, con cierta añoranza, que el agente de la Conselleria de Turisme que en su día realizó consultas rutinarias a esta asociación no ha vuelto a aparecer por el bar Leganés desde entonces. Se hace constar el sentimiento general de que con lo bien que caía para ser espía, así como el deseo de esta presidencia de que, si algún día decide reaparecer, tenga a bien abonar su parte de la última merienda pendiente, pues de lo contrario no quedará más remedio que subir la cuota otra vez.

Sin más asuntos que tratar, se levanta la sesión, que en una semana los críos empiezan el colegio, y el que no tenga hijos tendrá trabajo y el que no tenga ninguna de las dos cosas algo buscará para entretenerse, como nuestro secretario, que al final hoy tampoco ha venido y resulta que hemos descubierto que se ha tirado todo el mes escribiendo una novela, sobre dos caníbales que visitan Europa o algo así, no me he enterado porque yo estoy centrado en buscar vida alienígena y las fantasías no me van. Desde luego, qué manera de perder el tiempo.

Tras la reunión de la AVUI, Rafa y Núria se quedan en la terraza del bar Leganés, ambos con la duda de si han tenido un romance de verano o si van a comenzar una relación a distancia.

—Dos cervezas —le pide Núria a Wei Xuan.
—Para mí agua con gas —dice Rafa. Núria se gira hacia él, con una ceja levantada—. Costumbre nueva.

Wei Xuan aparece con la cerveza, el agua con gas y una bandeja de algo frito que nadie ha pedido, dejándola en la mesa con la misma naturalidad de siempre, como si en ese bar las cosas llegaran solas cuando tienen que llegar.

Núria saca el cuaderno de Mun de la mochila y lo abre despacio, desprovista de la urgencia con la que lo sostuvo aquella madrugada en el Delta. Pasa las páginas sin prisa, hasta que llega al primer dibujo: el andén de la estación, con dos figuras confusas y un tercer trazo más pequeño que podría ser cualquier cosa.

—Fui yo, ¿verdad? —dice Núria, mirando el dibujo—. Los asusté yo con el detector y lo inicié todo.
—Lo empezamos nosotros. Todo esto —dice, señalando vagamente hacia la calle, hacia el interior del bar, hacia el verano entero— empezó porque se te disparó un aparato en una estación de tren.

Se ríen los dos, el verano se acaba, se nota en la luz, más corta cada tarde, y en que hay niños jugando en el parque de enfrente que hasta hace unos días estaban en la playa.

—¿Qué vas a hacer ahora? —pregunta Núria.
—El TFG no lo voy a presentar. Ahora no tengo claro cómo enfocarlo, tendré que empezar de nuevo y defenderlo en junio, pero qué más da. No hay prisa porque en el mundo haya otro periodista que no se entera de nada.
—Yo tengo que volver al departamento, el vuelo sale en tres horas, mi director de tesis lleva dos semanas preguntándome por email si sigo viva. Ahora sé que existe la de la vida extraterrestre, pero no tengo pruebas que enseñarle.
—Parece que nuestros caminos se separan.
—Puedes venir a hacerme una visita, tú me ayudas con mi tesis y yo a ti con el TFG —se hace un pequeño silencio entre los dos antes de que Núria continúe—. Además, no sé si sabes que en Leiden hay más de veinte iglesias. Seguro que encontramos un campanario discreto en alguna de ellas.
Rafa se acerca a ella y ahora sí que pueden continuar dándose el beso interrumpido por el agente Soler, esta vez sin urgencia. Después se dan otro y otro más, y planean cuándo podrá viajar él y qué harán juntos allí. Llega el taxi que llevará a Núria al aeropuerto.

—¿Ya sabes qué le vas a decir a tu director de tesis?

Núria cierra el cuaderno, con cuidado, y lo deja sobre la mesa entre los dos.

—Que he tenido un verano interesante.

☀      F I N      ☀

P.S.: Querida lectora, querido lector. Hasta aquí las aventuras de Mun y Vrak en la Tierra. Como puedes leer en la política de privacidad de esta página, no voy a usar tu email y tu nombre para ningún fin, de hecho, en una semana voy a eliminar completamente la base de datos de la web. La guardaré en local por si dentro de unos meses los extraterrestres me envían algo y te lo quieren transmitir. También por si el verano que viene decido repetir el experimento. Si ya has tenido suficiente con 'Agosto', date de baja en los próximos siete días.

He disfrutado mucho escribiendo esta novela corta, solo espero que a ti también te haya gustado y te haya servido como lectura divertida este tórrido agosto. Aunque las tramas estaban definidas desde hace unos meses, ha sido muy entretenido ir modificando algunos aspectos según iban ocurriendo cosas en el mundo real. También añadir personajes episódicos, que han nacido de los mensajes que he me habéis mandado durante la lectura, me ha gustado mucho recibir correos mientras se desarrollaba la historia, y estoy prácticamente seguro de que los he contestado todos. Si no te he respondido es porque en el fondo soy un desastre, te dejo esta caja

✉ Escríbeme →

con enlace al formulario, o directamente me lo mandas a agosto@oscarmora.net y te prometo que esta vez sí te escribiré de vuelta. Una lectora, hablando sobre escribir, me dijo «todos queremos lo mismo: entretener, hacer reír, hacer sentir las cosas que quieres a los demás», a lo que yo añado que los que escribimos lo hacemos también para que nos quieran. La autora o autor que dice que lo hace para exorcizar sus demonios, porque es una necesidad o cualquier otro motivo sabe en el fondo que uno de los motores principales es esto que te digo, si has llegado hasta este epílogo, tienes que saber que me has hecho sentir querido.

Como no domino el algoritmo ni sé nada de comunicación efectiva y persuasiva, solo te pido que compartas el relato si te ha gustado, que se lo mandes a alguien que crees que se reirá, y si lo has disfrutado y tienes tiempo y ganas, me digas cuál ha sido tu parte favorita. Enhorabuena por llegar hasta aquí: quería emular los relatos de verano de la prensa escrita, y me han quedado capítulos de más de dos mil palabras, qué disparate.

'Agosto' es evidentemente deudor de Sin noticias de Gurb, si no lo has leído estás perdiendo el tiempo si no has cerrado este correo inmediatamente y has corrido a leerlo. También de otras ficciones, pero principalmente de esa. Y sobre todo de mí cuando era joven y leía este tipo de historias veraniegas por entregas en la prensa en papel (madre mía, qué mayor soy), llevo varios años queriendo escribir yo una, y en 2026 se han dado las circunstancias propicias. No todas, pero sí algunas, por eso el relato es apresurado y he encontrado erratas y fallos de digitación cuando lo he releído. Te pido mil disculpas por ello, no te haces una idea de cómo me atormentan esas cosas.

Ya está, esto es todo. Mañana es 1 de septiembre, que es mucho más comienzo de año que el 1 de enero. Espero haber contribuido a que hayas tenido un verano interesante.

Óscar.
València-Campos, de mayo a agosto de 2026